Numero Equivocado
A veces uno se siente tentado a alargar situaciones que, por lo general, no tienen trascendencia. Me explicaré: Cuando alguien me llama por teléfono y compruebo que en realidad no quería llamarme a mí, es más, ni siquiera nos conocemos, suelo decirle que se ha equivocado y cuelgo en el acto, sin posibilidad de cruzar una palabra más. Me parece absurdo darle vueltas a esa situación.
¿No es ese el número de tal persona? Pues no. ¡Qué raro porque yo llamaba al número tal!. No, no, se ha equivocado!, y punto final... Cuelgo. Sin embargo, cuando escuché la cálida voz femenina que pareció entrar por mi oído hasta llegar a mi hipotálamo y apretarlo con suavidad, fui incapaz de colgar sin tan siquiera buscar un poco de interacción.
—¿Es usted el señor González, el detective?
Se me puso la mente en blanco mientras el eco dulce de esa voz me acariciaba el cerebro.
—¿Quién pregunta? —dije.
—Usted no me conoce.
—¿Y de qué se trata?
—No puedo decírselo por teléfono. Temo que mi línea esté intervenida. Deme la dirección de su oficina.
(Por supuesto, yo no tenía oficina)
—Será mejor que nos veamos en el parque principal —dije.
—¿Dentro de una hora le parece bien? ¿A las siete?
—Perfecto.
—Llevaré una bufanda roja. Es muy urgente que hable con usted.
—Descuide, allí estaré.
Esa fue la única ocasión en que no colgué enseguida a alguien que se había confundido al marcar. Después de esta conversación me bañé y me fui con un amigo a beber. Pasé toda la noche con él.
—¿Es usted el señor González, el detective?
Se me puso la mente en blanco mientras el eco dulce de esa voz me acariciaba el cerebro.
—¿Quién pregunta? —dije.
—Usted no me conoce.
—¿Y de qué se trata?
—No puedo decírselo por teléfono. Temo que mi línea esté intervenida. Deme la dirección de su oficina.
(Por supuesto, yo no tenía oficina)
—Será mejor que nos veamos en el parque principal —dije.
—¿Dentro de una hora le parece bien? ¿A las siete?
—Perfecto.
—Llevaré una bufanda roja. Es muy urgente que hable con usted.
—Descuide, allí estaré.
Esa fue la única ocasión en que no colgué enseguida a alguien que se había confundido al marcar. Después de esta conversación me bañé y me fui con un amigo a beber. Pasé toda la noche con él.
Elle, el impuntual..
2010
2010
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